miércoles, 23 de octubre de 2019

COMENTARIO DEL CUENTO AXOLOTL DE JULIO CORTÁZAR

El cuento comienza con una analepsis que pareciera sólo se re decodifica en la linealidad del texto y en su final, mediante la cual el protagonista-narrador declara que antes no era un axolotl y ahora lo es. 
El narrador se dirigía a ver a sus amigos leones, o a su amiga pantera; pero los leones estaban feos y tristes, y la pantera dormía. Dadas circunstancias lo llevan a dar al acuario, lugar al que nunca había entrado antes. Desde aquí se plantea un tema de preocupación humana; la soledad, y se ve claramente reflejado teniendo en cuenta que, los amigos de este narrador-protagonista son los animales; animales que infiero, son pertenecientes a un zoológico de París.
El personaje decide establecer contacto, intermediado por la letra escrita, la tradición cultural y académica, con los axolotl: va a una biblioteca, en la cual obtiene informaciones sobre algunas características morfológicas y de hábitat de los axolotl; que, por si son desconocidas por el lector, se toma la libertad de describir posteriormente, basado en su apreciación.
Rechaza la información de un texto especializado y vuelve a por su propia percepción, se interesa por su aspecto externo. Comienza a establecer semejanzas con los humanos.
Se detiene en las causas de la atracción que siente por los axolotl. Comienza a colocar en algunos aspectos externos rasgos humanos, o al menos cultural y socialmente asumidos como tales: tener la voluntad de algo, ser capaces de evadirse del medio. Estos datos unidos a los ya anteriormente descritos y los consecuentes a éstos, van revelando cómo parte del cambio que el personaje refiere en sí mismo. 
Podemos notar también que la relación axolotl-personaje es afectiva más que intelectiva y cómo la cercanía o lejanía entre ellos sólo puede ser subjetiva, mental pues nunca deja de existir una barrera muy objetiva: un cristal y una reja, a través de los cuales sólo se podía interactuar mediante la vista y el pensamiento. 
Durante el desarrollo del cuento, el personaje declara conciencia en sus analogías antropomórficas, se sustenta en la mitología, utiliza la palabra metamorfosis y habla de misteriosa humanidad en los axolotl; lo que antes eran simples rasgos semejantes, ahora se traduce en comportamientos humanos y en atributos de ellos.

Si en momentos anteriores el narrador se mostraba subyugado, obsesionado por algo que cada vez podía o mostraba definir más, ahora ese algo deja de ser ante sus ojos un objeto que paciente y sin reacción alguna soporta las exploraciones de aquel, ahora el sujeto lo convierte en dominador, en ente superior capaz de producirle miedo.
El personaje, verdaderamente se identifica y reconoce en los axolotl. Intensifica también, el procedimiento de revestir a aquellos figuras inmóviles, carentes de vida, sin resistencia, de todo cuanto el sujeto “necesitara” tuvieran, y fueran, de todo en lo que él quisiera convertirse, y se repite a sí mismo, que no hay nada de extraño en ello; en identificarse con ellos, y es que, lo que puedo percibir, es su soledad que lo ha llevado a esto: a buscar en un axolotl la humanidad y compañía que no encuentra en el ser humano. 
Dentro de tanto cambio, sólo una cosa era extraña; seguir pensando como antes, saber. Si ha habido indicios hasta el momento de la naturaleza del cambio, de cómo el personaje principal en tanto va convirtiendo al objeto que mira se va convirtiendo a sí mismo en ese algo que cree observar, pero me parece, que este cambio fue; más que nada mental, imaginario pero trascendente.
Es notable cómo en muchos de los fragmentos anteriores se van dando indicios de cómo la metamorfosis o identificación, o necesidad de identificación, o justificación de ella, se va produciendo mentalmente, cómo depende únicamente de la perspectiva y manera particular de ver del personaje.

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